Partes de una brújula
Una brújula tiene la aguja magnetizada, el limbo o rosa de los vientos graduada, la caja o cápsula (a menudo llena de líquido amortiguador), el pivote sobre el que gira la aguja, la base o carcasa, la flecha de dirección y el anillo giratorio o bisel con sus marcas.
Una brújula funciona porque la Tierra es un imán gigante: una aguja libre se alinea con su campo y señala siempre, aproximadamente, el norte. Estas son sus partes.
Partes con descripción
- Aguja magnetizadaUna fina barrita imantada que puede girar libremente; su extremo norte (casi siempre rojo o marcado) apunta hacia el norte magnético de la Tierra.
- Pivote (eje)La punta finísima sobre la que se apoya y gira la aguja con el mínimo rozamiento; suele llevar un cojinete de zafiro o rubí para que dure.
- Limbo o rosa de los vientosEl disco graduado de 0 a 360º (y con N, S, E, O) sobre el que se lee la dirección a la que apunta la aguja.
- Cápsula o cajaEl recipiente transparente que aloja la aguja y la protege; en las brújulas de calidad va lleno de un líquido (aceite o alcohol) que frena las oscilaciones para poder leer rápido.
- Líquido amortiguadorEl fluido del interior de la cápsula; "calma" la aguja para que se estabilice en uno o dos segundos en vez de oscilar mucho rato.
- Base o carcasaEl soporte exterior; en las brújulas de orientación (de placa) es una plantilla transparente con reglas para usar sobre un mapa.
- Flecha de dirección de viajeUna flecha grabada en la base que se apunta hacia donde se quiere ir; combinándola con la aguja y el bisel se sigue un rumbo.
- Bisel o anillo giratorioEl aro graduado que rodea la cápsula y se puede girar para fijar un rumbo concreto y "memorizarlo" mientras se camina.
- Líneas de orientación y declinaciónLas rayas paralelas marcadas en el fondo de la cápsula, que se alinean con los meridianos del mapa; algunas brújulas permiten ajustar la declinación magnética del lugar.
Dato curioso
La aguja de una brújula no apunta al Polo Norte geográfico, sino al norte magnético, que está en otro sitio y, además, se mueve: en las últimas décadas el polo magnético se ha desplazado cientos de kilómetros por el Ártico. Esa diferencia entre "norte de la aguja" y "norte del mapa" se llama declinación magnética y, en navegación seria, hay que corregirla para no acabar lejos del destino.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la aguja de la brújula siempre apunta al norte?
Porque la Tierra se comporta como un enorme imán y genera un campo magnético que recorre el planeta de un polo a otro. La aguja, que está imantada y puede girar casi sin rozamiento, se alinea con ese campo igual que dos imanes pequeños se orientan entre sí; su extremo "norte" queda mirando hacia el norte magnético terrestre.
¿Por qué algunas brújulas llevan líquido dentro?
Para amortiguar el movimiento de la aguja. Sin líquido, la aguja oscila a un lado y a otro durante un buen rato antes de pararse. Sumergida en aceite o alcohol, el rozamiento del fluido frena esas oscilaciones y la aguja se estabiliza en uno o dos segundos, lo que permite tomar rumbos rápidamente, incluso caminando o en una embarcación.
¿Qué es la declinación magnética?
Es el ángulo entre la dirección a la que apunta la brújula (el norte magnético) y el norte geográfico real (el del eje de la Tierra y de los mapas). Varía según el lugar del mundo y cambia poco a poco con los años. En navegación y senderismo de precisión hay que sumarla o restarla al rumbo de la brújula; muchas brújulas buenas permiten ajustarla de fábrica.