Objetos cotidianos 9 partes 3 min

Partes de un telescopio

Respuesta rápida

Un telescopio tiene el objetivo (una lente o un espejo grande que recoge la luz), el tubo, el ocular, el portaocular o enfocador, el buscador, la montura (azimutal o ecuatorial) y el trípode; en los reflectores, además, un espejo secundario.

Un telescopio no "acerca" los objetos: recoge mucha más luz de la que cabe en tu ojo y la concentra, de modo que ves más débil y más detallado. Estas son sus partes.

Partes con descripción

  1. Objetivo (lente o espejo principal)La pieza grande de la "boca" del telescopio. En los refractores es una lente; en los reflectores, un espejo cóncavo al fondo del tubo. Cuanto mayor es su diámetro (la "apertura"), más luz capta y más se ve.
  2. Tubo ópticoEl cilindro que aloja la óptica, la mantiene alineada y la protege de la luz parásita y el polvo.
  3. Espejo secundario (en los reflectores)Un pequeño espejo cerca de la boca que recoge la luz que devuelve el espejo principal y la desvía hacia un lateral (o hacia atrás), donde está el ocular.
  4. Enfocador (portaocular)El mecanismo de tornillo o cremallera que acerca o aleja el ocular para enfocar la imagen con nitidez.
  5. OcularLa pequeña lente por la que se mira; es intercambiable y cambiarlo es lo que modifica los aumentos (junto con la distancia focal del telescopio).
  6. Buscador (o punto rojo)Un mini-telescopio o una mira de punto rojo montado en paralelo, con campo amplio, para localizar primero el astro antes de mirar por el ocular principal, que apenas abarca cielo.
  7. MonturaEl soporte que sujeta el tubo y permite apuntarlo: la azimutal se mueve arriba-abajo e izquierda-derecha (sencilla); la ecuatorial se inclina según la latitud para seguir el giro del cielo con un solo eje.
  8. Contrapesos y ejes (en la montura ecuatorial)Las pesas y los mandos finos que equilibran el tubo y permiten un seguimiento suave del movimiento aparente de las estrellas.
  9. TrípodeLas tres patas (de aluminio o acero) que elevan y estabilizan todo el conjunto.

Dato curioso

Lo que de verdad importa en un telescopio no son los "aumentos" que anuncia la caja, sino el diámetro de su lente o espejo: ese tamaño determina cuánta luz recoge y, por tanto, cuántos objetos débiles puedes ver y con cuánto detalle. Por eso los grandes observatorios persiguen espejos cada vez más enormes —de varios metros— y por eso un telescopio barato que presume de "500 aumentos" suele decepcionar: a tantos aumentos con tan poca apertura, solo se ve una mancha borrosa.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un telescopio refractor y uno reflector?

El refractor usa una lente grande en la boca del tubo para recoger y enfocar la luz (es el "telescopio clásico" de catalejo). El reflector usa un espejo cóncavo al fondo del tubo y un espejito secundario que desvía la luz hacia el ocular. A igualdad de precio, un reflector suele ofrecer más apertura; los refractores dan imágenes muy nítidas pero se encarecen mucho al crecer.

¿Cómo se cambian los aumentos de un telescopio?

Cambiando de ocular. Los aumentos resultan de dividir la distancia focal del telescopio entre la del ocular: un ocular de número pequeño (corta focal) da muchos aumentos, uno de número grande da pocos. Eso sí, hay un límite práctico que depende de la apertura: pasarse de aumentos solo agranda una imagen borrosa.

¿Para qué sirve el buscador del telescopio?

El telescopio principal abarca una porción de cielo minúscula, así que apuntarlo "a ojo" es casi imposible. El buscador es un pequeño visor (o una mira de punto rojo) montado encima, con un campo de visión amplio: primero centras el astro en él y, como va alineado con el tubo, ya aparece dentro del ocular principal.